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viernes, 23 de febrero de 2018

San Martiño al horno

Ya era hora de poner  algo de pescado por aquí... En realidad, esta es la típica receta que no piensas publicar pero que por algún motivo acaba formando parte del  blog. Más de uno me entenderéis, estoy segura... Ay, si mis recetarios hablaran...

El plato no  tiene nada de especial, salvo que está rico y que es sencillo. Quizá el San Martiño (Sanmartiño o San Pedro según el lugar), no sea de los pescados más conocidos, pero os aseguro que queda estupendo y está bueno. Es un pescado plano,  semigraso, de agua salada y con una textura y sabor inmejorables. Si algún día  lo encontráis en la pescadería no dudéis en darle una oportunidad. 

Y ahora, si me lo permitís, paso directamente a la receta, que luego me lío y no me da tiempo a publicar... 



INGREDIENTES:
5 san martiños
8 - 10 patatas (según tamaño)
1 cebolla
2 tomates maduros
1 pimiento rojo
1 vaso de vino blanco (el que uses normalmente para cocinar)
pan rallado (el necesario)
aceite de oliva
pimienta molida y sal



ELABORACIÓN:

1. Limpia los San Martiños o pide en tu pescadería que lo hagan antes de comprarlos. Salpiméntalos y reserva.

2. Pela, lava y corta las patatas en rodajas de un centímetro y medio de grosor aproximadamente. 

3. Pon una sartén al fuego con aceite en el fondo, suficiente para dorar las patatas por fuera. Conforme vayas haciéndolas (no es necesario que estén totalmente cocinadas, solo doradas ya que terminarán de cocinarse en el horno) distribúyelas sobre la bandeja del horno. 

4. Mientras, ve preparando las verduras. Corta en juliana la cebolla, el tomate en dados y el pimiento en tiras. 

5. Una vez que las patatas estén listas, sofríe las verduras en el mismo aceite. Ojo, basta con que se ablanden un poco, no queremos que estén crujientes ni quemadas.

6. A continuación, echamos el sofrito sobre las patatas y salamos según gustos. (Si hay demasiado aceite no pongas todo, sería una pena que el plato quedara excesivamente graso)

7. Coloca los pescados encima, añade el vino y si es necesario un poquito de agua para que no se pegue nada a la bandeja. Espolvorea los pescados con pan rallado y cocinalos en el horno, durante unos 20 - 25 minutos, a 180º. 

¡Buen provecho!

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miércoles, 7 de febrero de 2018

Fabada a mi manera (con fabas de Lourenzá)

Hace mucho que tengo guardada esta receta en borradores y creo que ya es hora de compartirla, sobre todo, porque el tiempo está muy frío  y  lo que mejor sienta son los platos de cuchara bien calientes. No es más que una fabada, hecha a mi manera como indica el título, y con la particularidad de que utilicé fabas de Lourenzá en su preparación. 

Si no estáis familiarizados con las fabas de Lourenzá, permitidme que os diga que son unas habas de excelente calidad que se cultivan en la Marina Luguesa y que gozan de Indicación Geográfica Protegida. Entre sus virtudes destaca su piel fina, su pulpa tierna y elevada capacidad para absorber agua. Son de tamaño grande, piel blanca y forma de riñón. Y lo mejor... ¡están de vicio!




INGREDIENTES:
500 gr de habas de Lourenzá (fabas/alubias)
2 morcillas
2 chorizos
200 gr panceta curada
200 gr panceta curada ahumada
2 hojas de laurel seco
5 hebras de azafrán
aceite de oliva
sal



ELABORACIÓN:

1. El día anterior ponemos las habas de remojo cubriéndolas con abundante agua fría. Suele llegar con doce horas de remojo, aunque es recomendable consultar las instrucciones que indique el productor. 

2. Al siguiente día escurrimos las habas. Las echamos en una cazuela ancha y las cubrimos de nuevo con agua, de forma que esta quede un par de dedos por encima de las legumbres. Añadimos las hojas de laurel y ponemos a fuego moderado.

3. Durante la cocción tendremos que desespumar siempre que sea necesario para quitar las impurezas. Si las habas hierven mucho (nunca las pongáis a fuego fuerte), añadiremos de vez en cuando un vaso de agua para "asustar" la cocción. Evitaremos remover con cuchara para que las habas no se rompan. Si queremos, podemos simplemente dar un meneo a la cazuela. 

4. Mientras, vamos a cortar las carnes. Troceamos las pancetas en dados y el chorizo y morcillas en rodajas. Ponemos a calentar aceite en el fondo de una sartén y sofreímos la carne. Reservamos.

5. Pasados unos cuatenta y cinco minutos desde que las habas hayan empezado a hervir añadiremos el contenido de la sartén y dejamos que todo siga cocinándose. Calentamos las hebras de azafrán unos 10 segundos en el microondas, las machacamos en un mortero y las añadimos a la cazuela para dar color. Salamos al gusto y terminamos de cocinar hasta que las habas estén tiernas. 

¡Buen provecho!

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miércoles, 24 de enero de 2018

Tarta de zanahoria o carrot cake

Aunque hace casi un mes que no subo receta nueva, no creáis que me he olvidado de vosotros. Sigo cocinando con la misma ilusión y entusiasmo que el primer día y estaba deseando compartir en el blog esta maravilla de tarta de zanahoria y nueces. Se trata de un pastel con un bizcocho jugoso y poco azucarado, que se compensa con una crema dulce de queso y mantequilla. Las zanahorias, las nueces y el queso definen su sabor, y si bien las primeras no son las que más destacan en cuanto al gusto, son, sin embargo, absolutas protagonistas debido a la cantidad empleada y a la jugosidad que aportan. 

Como véis, es una tarta bastante alta aunque su diámetro no sea muy grande. La razón es que lleva dos bizcochos, ambos cortados a la mitad para formar en total las cuatro capas que se ven en la foto. Obviamente, podéis hacer una tarta más pequeña, utilizando un solo bizcocho y reduciendo a la mitad los ingredientes necesarios para la crema. Quedará igual de rica, y si sois pocos comensales será más que suficiente. ¡Vamos con la receta!



INGREDIENTES

Para el bizcocho (x 2):
500 gr de zanahorias
4 huevos
100 gr de nueces peladas
100 gr de azúcar morena
150 gr de harina de trigo
50 gr de mantequilla
1 sobre de levadura química (15 gr)
1 cucharadita de canela molida
mantequilla + harina para el molde

Para la crema de queso:
700 gr de queso de untar (tipo philadephia)
350 gr de mantequilla en punto pomada
300 gr de azúcar glass
2 cucharaditas de pasta de vainilla (opcional)

Para decorar (opcional):
zanahorias modeladas con fondant de color naranja y verde
100 gr de nueces peladas



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando el primer bizcocho. Pelamos las zanahorias y las rallamos o trituramos con un robot de cocina. A continuación, en un bol, batimos los huevos con la mantequilla fundida. Añadimos la zanahoria rallada o triturada, las nueces también trituradas (lo más fino posible) y la canela. Mezclamos bien y agregamos poco a poco la harina y la levadura previamente tamizadas. 

2. Precalentamos el horno a 180º. Vertemos la mezcla en un molde engrasado con mantequilla y ligeramente espolvoreado con harina, de unos 18 o 20 cm de diámetro (mejor si es desmontable). Horneamos durante 50 minutos, retiramos del horno y esperamos a que atempere antes de desmoldar. 

3. Mientras el primer bizcocho enfría totalmente, haremos el segundo. El procedimiento es exactamente el mismo que para el primer bizcocho, solo hay que seguir los puntos 1 y 2, y a continuación, esperar que enfríe de todo para continuar preparando la tarta. Mi recomendación es que preparéis los bizcochos el día anterior para que el proceso no se haga tan largo.

4. Una vez que estén hechos y fríos los bizcochos, vamos a cortarlos por la mitad. Para ello nos ayudaremos de una lira o un cuchillo largo y fino. Procurad hacerlo con calma para que queden  igualados los grosores. Reservamos.

5. Ahora llega el momento de preparar la crema de queso y mantequilla (cheese buttercream). Es muy importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente (en punto pomada), así que no olvidéis sacarla de la nevera con suficiente antelación. Con unas varillas eléctricas se bate la mantequilla con el queso durante un minuto o dos a velocidad media (ojo, no os paséis con el tiempo). A continuación, batimos de nuevo al tiempo que incorporamos, poco a poco, el azúcar glas y la pasta de vainilla en su caso. Una vez que los ingredientes estén integrados formando una suave crema, paramos de batir, pues para nada conviene que nos pasemos. 

6. Para finalizar, vamos a montar la tarta. Iremos alternando capas de bizcocho y crema, comenzando por el bizcocho y terminando con una capa de crema a modo de cobertura. En los laterales he optado por dejar el bizcocho al descubierto, es una cuestión de gustos y de estética, así que podéis optar por cubrir con crema los laterales o dejar el bizcocho desnudo. Sobre la tarta he puesto una capa de nueces ligeramente picadas, y a continuación, con la ayuda de una manga he hecho unos rosetones con la buttercream sobrante. Para rematar, he modelado unas zanahorias con fondant que descansan sobre los rosetones y aportan el toque de color y gracia al pastel. Si es la primera vez que os enfrentáis al fondant, o tenéis dudas de cómo hacerlo, buscad algún vídeo sobre "como hacer zanahorias de fondant" en Youtube y veréis lo sencillo que es. Si no conseguís fondant naranja o verde, podéis teñir el blanco, siempre que utilicéis un colorante el gel, pues el líquido no es efectivo. 

¡Buen provecho!

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sábado, 30 de diciembre de 2017

Galletas para Navidad... Y deseos...

Deseo que te cuides, que te ames, que te mimes...

Deseo que aprendas, que experimentes, que te ilusiones...

Deseo que compartas, que ayudes, que te rodees de buenas personas...

Deseo que viajes, que leas, que escribas, que sueñes...

Deseo que te emociones, que te quieran, que te abracen, que sientas...

Deseo que sonrías, que te arriesgues, que te sorprendas...

Deseo que valores tu entorno, la belleza, la música, el arte...

A Ti, que eres especial, te deseo que seas muy feliz en el próximo Año Nuevo.




INGREDIENTES:

Para las galletas:
250 gr de mantequilla en punto pomada
450 gr de harina de trigo
2 cucharadas de leche
150 gr de azúcar glass
1/2 cucharillita de canela molida
1/2 cucharillita de jengibre molido
1/2 cucharillita de nuez moscada molida

Para decorar (opcional):
fondant de color azul y blanco, 400 gr aprox. 




ELABORACIÓN:

1. En un bol grande mezclamos la mantequilla con el azúcar glass. Incorporamos la leche, y poco a poco, la harina previamente tamizada y las especias. Mezclamos bien con las manos hasta obtener una masa homogénea. Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en papel film y la dejamos un rato en la nevera para que endurezca y resulte más manejable.

2. Con ayuda de un rodillo estiramos la masa sobre papel de hornear (sulfurizado), debe quedar con uno grosor de unos 8 mm. 

3. Precalentamos el horno a 190º (180 si el tuyo es de los que queman mucho).

4. Damos forma a las galletas con un cortador, retiramos el exceso de masa y las colocamos en la bandeja del horno. No olvidéis poner papel sulfurizado en la bandeja para que no se peguen. 

5. Horneamos durante unos 15 minutos, las retiramos del horno y dejamos que enfríen completamente sobre una rejilla.

6. Una vez frías, decoramos las galletas con fondant utilizando diversos cortadores y colores. Para pegar el fondant a la galleta o a otra pieza de fondant, simplemete mójalo con un poco de agua ayudándote de un pincel. No olvides dejar que se seque bien. Si no dispones de fondant de colores, puedes teñir el blanco con una gotas de colorante en gel (el líquido no vale). Consume las galletas o guárdalas en una lata para que se mantengan frescas. 

¡Buen provecho!

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viernes, 24 de noviembre de 2017

Mousse de chocolate

Hay pocos dulces que me satisfagan tanto como una mousse. Si encima es de chocolate, mi devoción está garantizada. Me gusta su textura suave y esponjosa, su sabor y su aroma. Es un postre sencillo de preparar al que difícilmente le pondrán pegas. 

Si eres amante del chocolate y quieres darte un capricho o sorprender a tus invidatos, te recomiendo esta mousse. ¡No te arrepentirás!




INGREDIENTES:
200 gr de chocolate negro para postres
4 huevos
125 gr de nata para montar
4 cucharadas colmadas de azúcar



ELABORACIÓN:

1. Funde el chocolate a baño de maría y deja que atempere sin que llegue a cuajarse. 

2. Mientras, separa las yemas de las claras, mezcla las primeras con el azúcar y reserva las segundas.

3. Agrega el chocolate fundido a la mezcla de yemas y remueve bien. 

4. Monta la nata e incorpórala a la mezcla con movimientos envolventes. Si quieres ver algunos trucos para que la nata te quede estupenda pincha AQUÍ. 

5. Para finalizar, monta las claras a punto de nieve e incorpóralas con cuidado para que la mezcla no se baje y quede esponjosa. Sirve la mousse en copas o vasitos individuales y déjala en la nevera seis horas antes de consimirla. 

¡Buen provecho!

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domingo, 19 de noviembre de 2017

Merluza rellena de champiñones y bacon

Cuando tienes en la nevera una preciosa merluza del pincho de más de dos kilos, es casi obligatorio tratarla bien y cocinarla mejor. Este pensamiento inspira la receta de hoy: merluza rellena de champiñones y bacon. Es un plato sencillo pero con mucho sabor, que se acompaña de patatas asadas. Sinceramente, la mayor dificultad consiste en atar la merluza para que no se escape el relleno... Si sois un poco manitas no habrá problema, a mí se me da de pena y aún así lo conseguí... 

Como veis, es un plato rico además de vistoso. Resulta ideal para preparar los domingos, cuando se reúne la familia, o bien, para días de celebración. Es importante, para que quede bien, que la merluza esté fresca y sea de buena calidad. Cuanto mejor sea el  producto, mejor será receta. 



INGREDIENTES:
1 merluza de aprox. 2 kg, 10 patatas medianas, 4 zanahorias, 1puerro grande (o 2 pequeños), 350 gr de bacon ahumado (en taco), 250 gr de champiñones, 4 cucharadas de vino blanco, aceite de oliva, pimienta recién molida, sal

ELABORACIÓN:

1. Pedimos en la pescadería que nos limpien la merluza, que nos la abran al medio y le retiren la espina. 

2. Pelamos las patatas y las cortamos finas como si fuese para tortilla. Las condimentamos con sal, pimienta molida, 6 cucharadas de aceite y el vino. Revolvemos y distribuimos las patatas sobre la bandeja del horno (si tenéis papel vegetal os recomiendo que pongáis una lámina entre la bandeja y las patatas).

3. Horneamos las patatas durante quince minutos a 200º.

4. Mientras tanto, preparamos el relleno de la merluza. En una sartén grande o wok ponemos un poco de aceite. Cuando esté caliente pochamos la zanahoria en taquitos y el puerro picado. Una vez que la verdura comience a ablandar agregamos el bacon, también en taquitos pequeños. Rehogamos unos minutos e incorporamos los champiñones laminados. Salpimentamos al gusto y cuando los champiñones estén al punto retiramos del fuego. 

5. Salpimentamos la merluza por dentro y por fuera. La rellenamos con el revuelto de verduras y bacon, y la cerramos con hilo de bramate. Si la merluza es muy grande (como en mi caso, más de dos kilos) la cortamos en dos trozos antes de rellenar, así será más sencillo que quepa en la bandeja del horno.

6. Colocamos la merluza rellena sobre la cama de patatas asadas y llevamos el conjunto al horno durante 25 - 30 minutos. Servimos la merluza acompañada de las patatas en caliente.

¡Buen provecho!

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sábado, 18 de noviembre de 2017

Potaje de alubias blancas con pollo y verduras

Aunque este otoño la lluvia no acompaña, el frío se va notando y apetecen platos calientes para entonar el cuerpo. Mi sugerencia para hoy es este humilde potaje de alubias blancas con pollo y verduras. Es una de esas recetas que haces sin pensar demasiado, aprovechando lo que tienes en la despensa y la nevera. Cada uno puede utilizar las verduras que más le gusten. Lo bueno de los potajes es que admiten prácticamente todo. Yo he puesto pechuga de pollo para aportar un poco más de sabor y para que no se me estropeara, pero si lo hacéis solamente con vegetales también estará divino.



INGREDIENTES:
400 gr de alubias blancas (habas de riñon), 400 gr de pechuga de pollo (limpia, sin piel ni hueso), 400 gr de calabaza, 1 cebolla, 1/2 calabacín, 4 zanahorias, 150 gr de acelgas, 150 gr de champiñones, 2 hojas de laurel, 1 cucharadita de cúrcuma (piementón dulce si lo prefieres), aceite de oliva, sal

ELABORACIÓN:

1. La noche anterior ponemos las habas (alubias) de remojo en abundante agua, tened en cuenta que hinchan y es importante que no se queden secas.

2. Escurrimos las habas y las echamos en una olla grande con el laurel. Las cubrimos con agua de forma que esta las sobrepase dos o tres dedos y las ponemos a fuego medio.

3. Durante la cocción  tendremos que desespumar para quitar las impurezas. Si  hierven en exceso, añadiremos de vez en cuando un vasito de agua para "asustar la cocción". Es importante no revolver directamente con cuchara o espumadera, siendo preferible menear un poco la olla para evitar que se rompan las habas. 

4. Pasados unos cuarenta minutos de cocción, añadimos la calabaza pelada y cortada en tacos grandes. Me gusta hacerlo así para dar mayor presencia a esta verdura, pero si lo preferís podéis ponerla directamente en el sofrito y cortarla más pequeña. 

5. Mientras sigue cociendo, vamos a preparar el sofrito para el potaje. Pondremos una sartén al fuego con aceite en el fondo. Cuando esté caliente añadiremos la cebolla picada, la pechuga de pollo en tacos y el calabacín y las zanahorias troceadas. Rehogaremos todo hasta que esté tierno y lo incorporamos a la olla. 

6. Es el momento de añadir el pimentón o cúrcuma (según gustos) y de poner el punto de sal. También agregaremos los champiñones laminados y las acelgas troceadas. Dejaremos que el conjunto hierva lentamente unos diez minutos, o bien, hasta que las habas estén tiernas. Retiramos del fuego y dejamos reposar durante un ratito antes de servir. 

¡Buen provecho!

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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Albóndigas en salsa de almendras

Después de un pequeño paréntesis, regreso con estas albóndigas en salsa de almendras que tanto gustaron en casa. Estoy segura de que pronto me "obligarán" a repetir el plato, y no me extraña, porque estaban buenísimas y son una alternativa deliciosa a las tradicionales con salsa de tomate. Las albóndigas se hacen como de costumbre, lo único que cambia es la salsa, y por cierto, es muy sencilla de preparar.

En general, las albóndigas, son uno de mis platos favoritos. De hecho, tengo unas cuantas recetas de albóndigas publicadas en el blog, tanto de carne como de pescado. Quizá por el hecho de que me gusten tanto, no puedo ser imparcial a la hora de recomendar la receta... Pero en verdad os digo, que quienes las probaron le han dado muy buena nota al plato. Si alguien se decide ha preparar la receta espero que me de su opinión, ya sabéis que podéis contactar conmigo a través del formulario de contacto que aparece en la parte derecha, a través de mis redes sociales o mediante un comentario en esta entrada.  Pendiente queda publicar alguna receta de albóndigas vegetales, quizá en la próxima ocasión...


INGREDIENTES

Para las albóndigas: 600 gr de carne picada (la que quieras: ternera, cerdo, pollo o mixta), 100 gr de miga de pan remojada en leche, 1/4 de cebolla, 1 diente de ajo, 1 huevo, harina, aceite de oliva, pan rallado si fuese necesario, pimienta molida y sal.

Para la salsa: 150 gr de almendras crudas peladas, 2 - 3  rebanadas de pan, 1/4 de cebolla, 2 dientes de ajo,  vasito de vino blanco, 2 vasos de caldo de pollo, aceite de oliva, pimienta molida, sal.

Para decorar: una ramita de perejil fresco picado.


ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando las albóndigas como de costumbre. En un recipiente ponemos la carne, con la cebolla y los dientes de ajo picados finos (yo lo hago con picadora eléctrica), la miga de pan troceada y escurrida, y por último, el huevo. Salpimentamos al gusto y mezclamos todo bien. 

2. A continuación, tomamos pequeñas porciones de carne, una a una, y vamos formando las típicas bolitas de albóndiga y las pasamos por harina. Si la carne está demasiado blanda para manejarla, podemos añadir un poco de pan rallado a la mezcla. 

3. Una vez que estén formadas todas las albóndigas, ponemos al fuego una sartén con abundante aceite y las freímos hasta que estén doradas. Reservamos.

4. Ahora vamos a hacer la salsa. En una sartén con aceite caliente añadimos la cebolla en trozos, los ajos y las almendras crudas. Freímos un ratito sin que los ingredientes se tuesten y agregamos el pan en trocitos, como si fuesen picatostes. Freímos un par de minutos más y con ayuda de una espumadera escurrimos los ingredientes del aceite y los ponemos en un recipiente alto, como el vaso de la batidora. Añadimos el vino y trituramos con la batidora eléctrica. 

5. Ponemos una cazuela ancha al fuego y echamos la mezcla de almendras, el caldo y las albóndigas  que teníamos reservadas. Salpimentamos al gusto. Cocinamos unos veinte minutos  a fuego medio, dando algún meneo a la cazuela de vez en cuando para comprobar que no se pegue. Si fuese necesario añadimos un poco más de agua o caldo. 

6. Retiramos del fuego y servimos las albóndigas calientes con su salsa, espolvoreando un poco de perejil picado encima, y acompañando con la guarnición que más nos guste. Yo le puse ensalada y patatas fritas, os aseguro que quedó delicioso. 

¡Buen provecho!

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